DEIBYS PALOMINO TAMAYO
@DPalomino10
Enviado especial

La mega obra de 24 aulas para dar paso la nueva Institución Educativa Rafael Núñez del corregimiento San Sebastián, en Lorica, hoy es un ‘elefante blanco’. En septiembre de 2017, tanto la alcaldesa Nancy Sofía Jattin, como los delegados del Fondo de Financiamiento de Infraestructura Educativa (FFIE) y del ministerio de educación visitaron el lote de la vieja escuela y socializaron con docentes, niños y padres de familia la ejecución programada a 24 meses.

El contrato global de 10 mil millones de pesos adjudicado a Mota Engil, también incluyó la reconstrucción de la Institución Educativa del corregimiento EL Rodeo. De esa partida, 4 mil 834 millones de pesos correspondieron a la sede educativa en San Sebastián, a veinte minutos del casco urbano de la capital del Bajo Sinú cordobés.

Los 700 niños de San Sebastián que iban a ser beneficiados con modernas aulas, laboratorios, cocina, comedor y baños, hoy son los principales perjudicados. Soportan incomodidades y peligros en improvisadas aulas temporales tipo palafítica, con huecos en techos y pisos de madera porque el material no soportó el paso del tiempo y se pudrió.

Contratista e interventor, perdidos

El contrato debió finalizar en septiembre de 2018, pero el cronograma no se cumplió. Tanto el contratista como la maquinaria desaparecieron. La cuadrilla de obreros se retiró con sueldos atrasados y los proveedores de materiales con cuentas pendientes. Curiosamente el interventor Consorcio Aulas 2016, también desapareció.

En diálogo con LA FLECHA, directivos de la escuela en cabeza del rector Sergio Sepúlveda, aseguraron que les cortaron el servicio de energía. Los niños disponen de rústicos baños para sus necesidades, mientras el cuerpo docente se aguanta las ganas.

Añadió que se ha registrado deserción escolar;  el registro de matrícula en 2019 se redujo aproximadamente en cuatrocientos estudiantes. Los padres de familia optaron retirar a sus hijos por seguridad y porque la calidad educativa se afectó de manera considerable. Según el secretario académico, Mauder Llorente, el rendimiento en Pruebas Saber dejó al plantel Rafael Núñez en deshonroso lugar.


Estudiantes y profesores comparten el mismo espacio. Donde antes jugaban los niños hay escombros y materiales de construcción abandonados y carcomidos por el óxido. Las manipuladoras de alimentos del restaurante escolar están hacinadas en un rincón cercado con láminas de zinc.

Este año se acordó que las obras reiniciarían en marzo, pero ni el contratista con las maquinarias ni los obreros llegaron. La interventoría Consorcio Aulas 2016 tampoco. El contrato de la escuela en El Rodeo, al otro lado del río Sinú, también está en veremos.

El secretario de planeación de Lorica, Leonardo Rada, aseguró a LA FLECHA que han solicitado informes al Fondo de Financiamiento de Infraestructura Educativa sobre las graves anomalías; lo mismo a Mota Engil, pero siguen sin respuestas, lo mismo que las comunidades afectadas. Lo único cierto es que la mega obra para mejorar la calidad educativa y frenar la deserción escolar, surtió efectos contrarios.

 

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