El desespero por los más de tres meses sin recibir sueldos, los 14 voluntarios del Cuerpo de Bomberos de Lorica (Córdoba) y cinco del área administrativa, colgaron las mangueras y las botas para declararse en huelga.

Los vehículos quedaron estacionados en la sede operativa, y sobre ellos, y en las paredes, colgaron cartulinas que avisan el paro.

En diálogo con LA FLECHA, el comandante de los bomberos, José Polo Gaviria, anotó que la cuenta yace en la tesorería de la Alcaldía de Lorica, aseguró que ni la alcaldesa Nancy Jattin; ni el tesorero, Miguel Burgos; ni el secretario de gobierno, Ricardo Negrete, respondieron sobre tiempos de pagos.

El comandante Polo Gaviria agregó que el vetusto edificio, que antes fue el matadero municipal, también fue afectado por un vendaval que logró desprender parte del techo, para lo que tampoco hay fondos, menos para mejorar las instalaciones que guardan el último vehículo, que sirvió para pasear a la medallista Leicy Santos por las calles de la ciudad.

“SI NO PAGAN, NO APAGAMOS”

Sin respuestas de la cúpula administrativa de la Alcaldía, ni del comandante Gaviria, los voluntarios optaron suspender labores. Una de las pancartas fijadas en la sede donde fueron acomodados hace una década, después de cerrado el matadero municipal, reza la frase “Si no pagan, no apagamos”. Esto para significar lo que implica el riesgo que corren Lorica y los municipios vecinos con los que celebraron convenio: Purísima, Chimá, Momil y San Antero.

Un voluntario que solicitó omitir su identidad, señaló que su hogar está en una caótica situación. Aseguró que en la tienda del barrio ya le cerraron el crédito y que está al borde del desespero.

En años anteriores, varios optaron rebuscarse como ‘mototaxistas’ para llevar algo a sus casas, mientras se normalizaba la tensa relación que hubo entre la administración municipal y el cuerpo de socorro.

Esta vez aguardan que aquellos tiempos sean cosa del pasado y que la nueva crisis dure pocos días.

Aspecto interno del Cuerpo de Bomberos de Lorica.