En el reciente comité de seguimiento electoral realizado en Montería, salió a flote la irregular inscripción de al menos 5.883 cédulas en la capital de Córdoba, lo llamativo de la denuncia es que la mayoría llegaron de Cereté y San Carlos, principalmente.

La situación data desde las elecciones para Congreso en 2018 con el traslado de 1.498 votantes a Montería; y para las elecciones locales de 2019 asombrosamente la posible trashumancia aumentó en 4.385 cédulas.

La irregularidad masiva fue detectada meses antes y se esperaba que el Consejo Nacional Electoral (CNE) incluyera en el mapa a Montería, pero sorpresivamente de los ocho municipios de Córdoba, su capital fue excluida de la resolución del 27 de octubre.

El caso llamó la atención, y tras consultas y reclamos ante el CNE se encontró que efectivamente Montería no quedó en el documento. Luego, el 30 de septiembre de 2019 salió la Resolución 5372, en la que se ORDENA DEJAR SIN EFECTO la inscripción irregular de cédulas para las elecciones del 27 de octubre.

Facsímil de la resolución emitida por el CNE

Pero no obstante la tardía corrección, se teme que el control efectivo no se cumpla, pues los formularios que contienen los listados de votantes ya están elaborados. Frente a este temor, el 22 de octubre la Registraduría Nacional emitió la circular 118, en la que se establecen algunas medidas para evitar el fraude en las elecciones regionales.

A pesar de estas disposiciones, se teme que el trasteo de votos haya sido orquestado para incidir los resultados en la elección de alcalde, pues para gobernador se puede votar en el municipio donde estuvieron radicadas las cédulas inicialmente; lo mismo para Asamblea.

Las denuncias fueron puestas en conocimiento de las autoridades judiciales, teniendo en cuenta el delito en el que incurren tanto el ciudadano que mudó su documento de identidad, como el funcionario público que permitió la irregular inscripción, además de los mercaderes o políticos que están detrás del plan fraudulento.