En Los Gómez, corregimiento jurisdicción de Lorica (Córdoba), el tiempo y las evidencias parecen darle la razón a la comunidad que en 2018 advirtió el grave daño ambiental que nuevo acueducto del vecino municipio de Cotorra causaría con el vertimiento de aguas residuales en el río Sinú.

Una mancha negra que se mezcla con la turbia del río, comenzó a preocupar a pescadores, areneros y todos los pobladores, que el año pasado quiso levantar su voz contra el moderno sistema de acueducto, pero fueron reprimidos con gases lacrimógenos del escuadrón antidisturbios (Esmad).

Con videos aficionados elevaron las denuncias que advirtieron. Temen que las actividades como la pesca y extracción de arena se deterioren por la acción mecánica del acueducto.

La denuncia que se tomó las redes sociales alcanzó notoriedad: la alcaldesa de Lorica, Nancy Jattin, exigió tomar muestras del agua para medir el impacto socio-ambiental en las poblaciones ribereñas, que consumen agua del Sinú. La mandataria expresó que “es una tristeza que esto esté pasando sobre todo cuando las entidades encargadas (CVS y Aguas de Córdoba) habían expresado que esto no sucedería”. 

“Nos sentimos engañados porque a nosotros nos informaron otra cosa; que el agua iba a salir tratada y la que está saliendo es fétida y negra. Por este motivo no se ha bombeado agua a través del acueducto por temor. Es trágico lo que estamos viviendo. No entendemos cómo el alcalde de Cotorra, Alejandro Doria Llorente, nos hizo esta barbarie», expresó Oswaldo Cantero Hernández, presidente de la Junta de Acción Comunal del corregimiento de Los Gómez.

De este grave problema además señalan a la corporación ambiental CVS, de quien, aseguran, ha sido permisiva y vaga en el control. Hasta el momento la entidad ambiental no se ha pronunciado.