En cualquier rincón enmontado, en una zanja, bajo el sol o bajo la lluvia. Así se alimentan los empleados del operador Don Aseo, contratista de la empresa Gecelca en Puerto Libertador.

En denuncias conocidas por LA FLECHA, los ingenieros no les permiten a los aseadores ingerir comidas en las instalaciones de la empresa Gecelca.

Frente a esta situación, no tienen otra opción que almorzar en condiciones infrahumanas. Varios empleados contaron que han intentado dialogar con directivos de ambas empresas, pero ha sido imposible la comunicación.