Sometidos a un olor nauseabundo están los niños que estudian en el Centro de Desarrollo Infantil el Recuerdo, sur de Montería, y los habitantes del sector por cuenta de los restos de un toro.

El animal apareció muerto en la mañana del lunes 24 de septiembre en un canal colector de aguas lluvias.

Algunas versiones indican que lo arrastró la corriente después de ser impactado por un rayo. Otros sostienen que lo mató la mordedura de una culebra. Ante estas hipótesis nadie se atrevió a asegurar la carne del semoviente, como ha ocurrido en otras ocasiones.

Lo único cierto es que en la tarde del martes ninguna autoridad había hecho presencia para darle solución al problema. Mientras tanto, muchas personas, entre esos pequeños alumnos, no saben cómo salir de semejante pesadilla

 

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