Las escenas parecen de un país africano. pero pertenecen a zonas rurales del municipio de Puerto Escondido, Córdoba, donde el ganado se muere porque no hay pastos y para colmo las represas se secaron.

El desolador panorama se presenta en casi todos los corregimientos, y lo peor es que los ganaderos no encuentran en ninguna autoridad planes que los ayuden a mitigar semejante problema.

De acuerdo con lo expresado por los afectados, salvar sus reses de la hambruna les resulta muy difícil por el costo del alimento que deben llevar de Montería.

A menos de cinco meses de la extrema sequía, las pérdidas son incalculables, lo mismo el número de reses muertas que aún siguen engordando el inventario.

0 Comments Tu opinión cuenta, escribe tu comentario →


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *