Una condena proferida en junio por el Juzgado Tercero Penal por injuria y calumnia contra el polémico juez penal de Cereté, Francisco Daza Ramírez, antecedió la insubsistencia del Tribunal Superior de Montería contra el funcionario que impartía justicia bajo el reproche de la sociedad.

Un lío que desde marzo de 2014 enfrentaba por las denuncias que contra Daza instauró Karen Canabal Kalonge por el delito de injuria en concurso con los de calumnia y lesiones personales dolosas, por hechos relacionados con el acoso ejercido en contra ella, colocaron al juez en la palestra.

La mujer denunció el acoso del que era víctima de parte del juez Daza Ramírez, con pasquines denigrantes en Montería y Cereté, y que, además, intentó atropellarla cerca a Los Garzones.

Cuatro años después, Francisco Daza Ramírez fue condenado a un año y seis meses de prisión por el delito de injuria, pero la medida fue suspendida por ser inferior a cuatro años.

OTRO LÍO

Además de la condena por los hechos relacionados con Karen Canabal, el destituido e inhabilitado funcionario judicial también fue condenado por la Sala de Conjueces del Tribunal Superior de Montería a ocho años de prisión por prevaricato por acción y peculado por apropiación, por el escándalo conocido como el ‘Cartel de las Tucson’, sentencia que fue apelada y será resuelta por la Corte Suprema de Justicia.

No obstante las condenas que pesaban contra Daza siguió administrando justicia en Cereté, hasta que fue notificado y tuvo que entregar el cargo.

El Tribunal Superior de Montería basó la decisión apoyado en el artículo 150 numeral 6, de la Ley 270 de 1996, que reza “Quien haya sido declarado responsable de la comisión de cualquier hecho punible, excepto por delitos políticos o culposos, estará inhabilitado para ejercer cargos en la Rama Judicial”.

Comments

comments

0 Comments Tu opinión cuenta, escribe tu comentario →


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *