Un insospechado giro dio la investigación por el crimen del policía Elicermigio Machado Lloreda, ocurrido en el barrio Simón Bolívar de Planeta Rica (Córdoba), en la cual se establece que tendría un componente pasional y no por retaliación tras la captura de alias ‘Cuerenteno’ del Clan del Golfo.

Algunos vecinos del lugar indicaron a las autoridades que el policía no estaba haciendo patrullaje, sino que salía de la casa de la mujer del soldado Adrián Medina, a quien visitaba con regular frecuencia.

Durante el levantamiento del cadáver, el Cuerpo Técnico de Investigación, CTI, logró establecer que al uniformado le descargaron todo el proveedor del fusil cuando estaba en el suelo, dato que desvirtúa el ataque desde una motocicleta, versión conocida inicialmente de manera extraoficial.

Se conoció así mismo que fue el mismo Ejército el que entregó al soldado, luego de verificar que había salido de la guarnición militar en Montería, con el arma de dotación, luego de recibir una llamada telefónica en la que lo alertaron de la visita del policía a la casa de su mujer.

Inicialmente trascendió que el patrullero asesinado y otro compañero habían recibido una llamada telefónica y que fueron emboscados al llegar al barrio Simón Bolívar de Planeta Rica. Sin embargo, esa versión empezó a ponerse en duda luego que algunos testigos señalaran que el soldado lo había matado con sevicia cuando este cayó al suelo.

Para las autoridades era sospechoso el hecho que Ortiz no hubiera sido asesinado también, si ambos iban persiguiendo al mismo sujeto que portaba un fusil y que según ellos había sido denunciado por los vecinos del barrio.

El comandante de la Policía de Córdoba, coronel Jairo Baquero, lamentó la muerte del uniformado que llevaba 14 años al servicio de la institución.

No reveló detalles sobre las causas del hecho, pero fue enfático en afirmar que quedaba totalmente descartado que se tratara de un plan pistola.