Una semana después de conocerse que el alcalde de Montelíbano, Francisco Aleans, y su jefe político, el exalcalde y de nuevo aspirante a la Alcaldía de ese municipio, Gabriel Calle Demoya, eran buscados con órdenes de captura en su contra por presunta corrupción, la tarde del viernes trascendió que ambos llegaron a la Fiscalía en Montería para entregarse.

El alcalde y el exalcalde acudieron en compañía de sus apoderados judiciales a las instalaciones de la entidad para ponerse a disposición de las autoridades, tras ser requeridos por la Fiscalía especializada 87 de la capital del país.

La Fiscalía los investiga por un contrato de 40 mil millones de pesos en contratos de forma directa tanto en ejecución de obras públicas e interventorías de los contratos en el municipio, violando, al parecer, la ley de contratación del país.

Algunos de los contratos que se investigan de Montelíbano son con la Sociedad de Economía Mixta Jaguazul S.A, que pertenece, en su mayoría, al municipio.

Los funcionarios son investigados por delitos como celebración indebida de contratos, contrato sin el cumplimiento de los requisitos legales y peculado por apropiación.

Gabriel Calle es padre del representante a la Cámara Andrés Calle, elegido en su primera aspiración en marzo de 2018. Le entregó el poder local en 2016 a Francisco Aleans, y ahora pretende recibirle nuevamente el cargo porque aspira de nuevo a ser alcalde, pero este lío empaña su candidatura y frena sus aspiraciones políticas.

0 Comments Tu opinión cuenta, escribe tu comentario →


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *