Este domingo Evo Morales dimitió de su cargo como presidente de Bolivia debido a las fuertes protestas y a las presiones de militares que se habían incrementado en los últimos días.

El anuncio oficial de su cargo lo hizo a través de un comunicado en televisión donde manifestó que “renuncio para que Mesa y Camacho no sigan persiguiendo, secuestrando y maltratando a mis ministros, dirigentes sindicales y a sus familiares y para que no sigan perjudicando a comerciantes, gremiales, profesionales independientes y transportistas que tienen el derecho a trabajar.

Además, expresó dolerle profundamente pero que tomó la decisión por el bien del país.

En horas de la noche, Morales en su cuenta de Twitter denunció que tiene una orden de aprehensión en su contra y pidió ayuda internacional.

“Denuncio ante el mundo y pueblo boliviano que un oficial de la policía anunció públicamente que tiene instrucción de ejecutar una orden de aprehensión ilegal en contra de mi persona; asimismo, grupos violentos asaltaron mi domicilio. Los golpistas destruyen el Estado de Derecho.” Anunció el exmandatario en su cuenta de Twitter.