El escenario no puede ser peor para la oposición. Dos semanas después de que el Consejo de Estado le quitara la curul en el Senado a Antanas Mockus, de la Alianza Verde —al considerar que estaba inhabilitado para aspirar al Congreso—, el mismo tribunal decidió anular la Resolución 1595 del 19 de julio de 2018, que le otorgó a la excandidata vicepresidencial Ángela María Robledo el derecho de ocupar un puesto en la Cámara de Representantes, garantía establecida en el recién estrenado Estatuto de la Oposición.

El fallo golpea a los llamados movimientos alternativos, pues Robledo, en últimas, representaba los más de ocho millones de votos que logró su aspiración en fórmula con Gustavo Petro, por Colombia Humana.

 La razón por la que el Consejo de Estado —en una votación de tres contra uno— falló en contra de Robledo, fue porque consideró que incurrió en doble militancia, ciñéndose a lo que dicta el artículo 107 de la Constitución. Allí se señala que quien sea miembro de una corporación pública debe renunciar a su curul 12 meses antes del primer día de las inscripciones si desea aspirar, por un partido distinto, a la siguiente elección. En ese punto, de hecho, se centró la discusión en las semanas previas a la decisión del tribunal, pues el argumento de la defensa es que no aspiró al Congreso, como ella misma lo anunció en una entrevista con El Espectador en noviembre de 2017, sino que su curul es una garantía que quedó plasmada en el artículo 24 del Estatuto de la Oposición, que entró en vigor en julio de 2018.

Sin embargo, para la Sección Quinta del Consejo de Estado, no hay ninguna razón válida para evadir la norma que prohíbe la doble militancia y esta aplica para todas las personas, sin excepción. La magistrada Lucy Janeth Bermúdez, presidenta del tribunal y quien salvó el voto, expresó que “la sala ha considerado que, si bien se trata de una garantía del derecho a la oposición, ningún colombiano está por encima de esas prohibiciones y limitaciones constitucionales”. Bermúdez también aclaró que la decisión no implica, necesariamente, aceptar a Colombia Humana como un partido con personería jurídica, pues el aval para la fórmula Petro-Robledo fue otorgado por un grupo significativo de ciudadanos y por un partido político, el Movimiento Alternativo Indígena y Social (MAIS), y la doble militancia no ocurre solamente con otro partido político, sino con movimientos o grupos significativos de ciudadanos. “No es una consecuencia que el Consejo de Estado deba discutir”, anotó Bermúdez.

Tomado de El Espectador

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