Conmovedoras escenas se vieron durante el sepelio del patrullero Cristóbal Bedoya Hernández, asesinado el 21 de mayo en el corregimiento El Tres, jurisdicción de Turbo en el Urabá antioqueño.

El cuerpo fue recibido el 22 de mayo en el aeropuerto Garzones, mientras que el de su compañero Walter Osorio Doria fue trasladado a Medellín, donde fue sepultado al día siguiente.

El uniformado monteriano tenía 35 años, llevaba 15 en la institución y dejó una carrera repleta de condecoraciones.

Su padre anotó que horas antes de ser asesinado lo había llamado desde Turbo a notificarle que acaba de hacerle un giro bancario para sus gastos. Después fue avisado del ataque criminal que le quitó la vida.

Sus familiares sostenían un retrato durante la misa celebrada en Montería.

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