04/12/2021

La Flecha

Noticias de Montería, córdoba

Exclusivo: Historia de las dos primeras vacunadas contra la Covid19 en Lorica

Dina Puerta y Diana Espitia, primeras vacunadas en Lorica

Testimonio:Dina Espitia y Diana Puerta contaron en EXCLUSIVA para LA FLECHA sus experiencias durante la pandemia. Una padeció cotagio, otra confesó que contempló renunciar pero se arrepintió.

Antes de pasar a la sala de vacunación del Camu Santa Teresita de Lorica, Dina Luz Espitia Anaya y Diana Puerta Mendoza, se sentaron en la sala de espera como dos pacientes que esperan turno en el paquidérmico sistema de salud colombiano.

Mientras el personal médico tramitaba papelería protocolaria, LA FLECHA dialogó con las protagonistas de las primeras vacunas contra el virus Covid19 en Lorica, que ya ha enlutado 145 familias en ese municipio, algunas en más de una oportunidad.

“Di positivo, sentí miedo, pero nunca pensé renunciar”, Dina Espitia

Dina Espitia, de contextura gruesa, estatura mediana, esperaba paciente el llamado a la sala de vacunas. Es la coordinadora de enfermería en la UCI del Hospital San Vicente de Paul en Lorica. De sus 37 años de edad, cuatro acumula de servicios en el centro médico.

Se declaró tranquila, pero con ansiedad “se trata de una sustancia química en nuestro organismo, que nunca ha recibido; pero con fe y seguridad todo va a salir bien”, dijo la mujer, madre de dos niños.

Asegura que desde que inició la pandemia en Lorica, con el primer fallecido en el hospital, su familia le insinuó que renunciara, petición a la que no accedió.

“En ningún momento pensé renunciar, a pesar que tenía miedo. ¿Miedo por qué? Porque era una enfermedad nueva en ese momento, todavía no teníamos la experiencia para tratarla”, apuntó.

La enfermera profesional agregó que en julio de 2020 dio positivo para Covid, pero se mantuvo asintomática; se mantuvo aislada dos semanas, hasta que obtuvo un nuevo resultado PCR negativo, que le permitió recobrar la confianza, superar el miedo y retornar a la sala de urgencia UCI, donde asegura se mantendrá el tiempo que sea necesario, aunque, confiesa, que la ha marcado el drama diario de los pacientes agonizando y sus familiares impotentes sin poder verlos.

Diana Puerta y Dina Luz Espitia, antes de pasar a la sala de vacunas

Pensé renunciar, pero me quedé: Diana Mendoza

A unos metros de distancia de Dina Luz Espitia, esperara su turno Diana Puerta Mendoza como segunda escogida para la dosis de las 691 asignadas en primera etapa al municipio de Lorica.

Apenas sobresalían sus ojos, por encima del tapabocas que cubría su pequeño rostro. La diminuta joven de 27 años es madre soltera con siete años de servicios en el hospital, cinco de ellos en la UCI de adultos, donde muchos pacientes han fallecido por Covid y otras comorbilidades.

Contrario a su antecesora en turno, declaró a LA FLECHA que cuando el Mundo fue avisado de los estragos que causaría el desconocido virus, sí pensó dar un paso al costado.

“Pensé renunciar, pensaba en mi familia, tengo un hijo de 9 años. Mi familia siempre me apoyó, al final decidí continuar y pienso seguir”, sentenció

“He visto morir muchos pacientes agonizar y morir, y su familia impotente afuera esperando noticias positivas”, añadió.

Ambas pasaron a la sala de vacunas con cinco minutos de diferencia, Diana Puerta salió por la puerta principal del Camu Santa Teresita rumbo a su casa en el barrio 6 de Enero. Las dos, junto con el coordinador médico Juan Carlos Marrugo, han tenido evolución favorable después de ser vacunados, considerados como los de primera línea que comenzaron a exponer sus vidas por salvar las de otros, hecho del que dicen sentirse orgullosos y dispuestos a seguir.

Juan Carlos Marrugo muestra el carné que lo acredita como vacunado